Una alimentación infantil saludable

Una alimentación infantil saludable

Volvemos a la rutina y nuestro principal objetivo es la buena alimentación en la familia sin cometer errores. Fomentar en casa los hábitos saludables alimentarios es fundamental para crecer sanos y fuertes.

Según los últimos datos obtenidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), “41 millones de niños menores de 5 años y más de 340 millones de 5 a 19 años, eran obesos en el año 2016”. Hoy en día el sobrepeso sigue siendo la principal causa de muerte en todo el mundo y hay que poner remedio.

Por ese motivo, es fundamental la implicación de todos los integrantes de la familia, para inculcar una alimentación sana y equilibrada desde bien pequeños. Las cinco comidas diarias son esenciales para cubrir todos esos nutrientes necesarios en su desarrollo, siendo el desayuno y el almuerzo los más importantes del día.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria, recomienda que las dos primeras no cubran menos del 25% de sus necesidades. La comida un 30%, el desayuno un 15% y la cena variará en función a los nutrientes ya acumulados a lo largo día, entre 25% y 30%.

La alimentación perfecta

- El desayuno. Debe ser la comida más rica del día en cuanto a nutrientes. Cereales, un lácteo (queso, lecho o yogur) y una pieza de fruta, es la combinación perfecta para ganar energía y afrontar el día con vitalidad.

- El almuerzo. A mitad mañana es recomendable ingerir otra pieza de fruta, un yogur o un bocadillo de queso y/o pavo, por ejemplo.

- La comida. Las escuelas también se involucran en la implantación de menús saludables para los niños. Estas dietas se basan en un plato principal compuesto por verduras, legumbres, pasta o arroz. Ensaladas, carnes o pescados para el segundo y principalmente fruta para el postre. Es recomendable no variar esta estructura en casa.

- La merienda. Debe basarse en alimentos ligeros y fáciles de digerir, pues tan solo se realiza esta comida para evitar picar entre horas y no llegar a la cena con excesiva hambre. De nuevo, la fruta o un lácteo, se convierten en la mejor opción.

- La cena. Para esta última, se recomiendan sopas, purés o ensaladas, combinadas ocasionalmente con carnes o pescados asados.
Para conseguir de forma segura y efectiva una alimentación saludable en los más pequeños, resulta muy práctico emplear juegos de colores con los alimentos o transformarlo en todo un chef en la cocina de casa.

Vitalista, ten en cuenta que es muy recomendable evitar frituras, bollería industrial y golosinas, no solo en su alimentación, la tuya también es importante.

¡Comer sano puede ser muy divertido!