¿Sabes para qué sirven los antioxidantes?

¿Sabes para qué sirven los antioxidantes?

Según la Fundación Española del Corazón (FEC) los antioxidantes son compuestos sintetizados por las plantas y su presencia es fundamental por varias razones, pero una de ellas es que al ser ingeridos pueden ayudar a proteger la salud del consumidor previniendo el desarrollo de enfermedades graves como el cáncer, el infarto de miocardio, el ictus, los procesos neurodegenerativos y el sistema inmunológico.

Para entender la importancia de los antioxidantes es importante conocer el concepto “estrés oxidativo”, según la FEC en el metabolismo celular se produce la liberación de unos compuestos que se conocer como radicales libres. Dichos radicales libres, como afirma la FEC, en un sujeto joven y sano, son eliminados del interior de la célula por antioxidantes naturales, pero en enfermos crónicos o personas más mayores esta eliminación es deficitaria, por tanto, pueden aparecer enfermedades crónicas y acelerar el envejecimiento.

La Fundación divide en tres los antioxidantes más comunes: polifenoles, carotenoides y vitaminas de los grupos C y E. Vamos a hablar de cada uno de ellos según la información que proporciona la Fundación Española del Corazón y de qué alimentos los contienen:

  • Polifenoles: los polifenoles se subdividen en dos tipos con propiedades y características distintas los flavonoides y los que no lo son. De algunos polifenoles destacan sus propiedades quelantes, o sea, que se adhieren a sustancias tóxicas como el plomo, el cobre, el hierro, el cadmio u otros metales pesados eliminándolos del organismo por vía renal o digestiva. ¿Por qué es importante eliminar estos metales? Según la FEC porque “estos agentes tóxicos son los directamente responsables de más del 80% de enfermedades crónicas como la arterioesclerosis, la diabetes o la hipertensión arterial”. ¿Dónde se pueden encontrar polifenoles? Suelen estar presentes en frutas, verduras, cereales, legumbres, en algunas bebidas e infusiones como el té verde, el café, el vino tinto y en chocolates con altos porcentajes de cacao.
  • Carotenoides: los carotenoides son pigmentos sintetizados por las plantas en el proceso de fotosíntesis y su papel es determinante en el desarrollo y mantenimiento del estrés oxidativo celular. Es fácil a adivinar su presencia en los alimentos porque sus pigmentos naturales otorgan tonalidades entre el amarillo y el rojo, pasando por el anaranjado o el violeta. Por eso es fácil encontrar carotenoides en frutas y verduras como la naranja, el melocotón, el tomate, la sandía, la naranja, la papaya, las espinacas o el brócoli, en estas últimas el color verde viene marcado por las elevadas concentraciones de clorofila que contienen, según afirma la Fundación Española del Corazón.
  • Vitamina C: la vitamina C está considerada como el antioxidante más genuino. El organismo humano no es capaz de sintetizarla por eso está obligado a extraerla en cantidades suficientes de los alimentos que comemos a diario. La vitamina C es importante porque sin su acción no podríamos sintetizar el colágeno y la elastina, componentes ambos de extremada importancia para el desarrollo y sostenimiento de vasos sanguíneos, tendones, huesos y ligamentos. Como afirma la FEC las fuentes naturales de vitamina C son las frutas y las verduras, destacan la naranja, el kiwi, el limón, la papaya, el melón, las fresas, los tomates, los pimientos, las coles de Bruselas y aquellas verduras de hoja verde como el brócoli o la coliflor. La Fundación asegura que cinco porciones diarias, tres de fruta y dos de verduras, aseguran un consumo mínimo de 200 mg.
  • Vitamina E: la vitamina E también es un buen antioxidante su función es esencial en la preservación de la función y arquitectura de la membrana celular, así como bloquear la oxidación del colesterol LDL (mal colesterol). Según afirma la Fundación Española del Corazón ele colesterol malo “una vez oxidado, provoca un rápido desarrollo del proceso ateroesclerótico conducente a la formación intravascular de placas de ateroma que son las unidades estructurales clave de la arterioesclerosis oclusiva, favoreciendo con ello el infarto de miocardio, el ictus y la insuficiencia vascular de miembros inferiores”. La vitamina E puede extraerse de alimentos como el aceite de oliva, el maíz, la soja, la canola, el cártamo o girasol o con la ingesta de frutos secos como almendras, cacahuetes, avellanas o nueces (de 20 a 30 gramos diarios) y consumiendo verduras como zanahorias crudas y espinacas en ensalada.

Ya sabes Vitalista, los antioxidantes son muy importante para nuestro organismo, tanto como practicar deporte a diario.

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