¿Por qué son importantes los ejercicios de suelo pélvico?

¿Por qué son importantes los ejercicios de suelo pélvico?

El cuidado que debemos dedicar a nosotros y a nuestro cuerpo, se ve reflejado en nuestra salud. Es muy importante tener buenos hábitos, mantener una alimentación saludable y equilibrada, beber mucha agua y hacer ejercicio para estar sanos y ganar vitalidad.

Pero también son importantes los aspectos menos visibles de nuestro cuerpo, como ocurre con el suelo pélvico. Se trata del conjunto de tejidos abdominales encargado de proteger y favorecer el correcto funcionamiento de los órganos pélvicos: vejiga, útero y recto.

El debilitamiento puede darse por diversos motivos: sobrepeso, embarazo, práctica deportiva de alto impacto, menopausia, o simplemente por flojedad de algún órgano. Pero los síntomas resultan evidentes: molestia, incontinencia urinaria, desprendimiento de los tejidos o torpeza en el acto sexual.

Para evitar o mejorar dicha situación, es muy importante trabajar y fortalecer la zona mediante estiramientos y series de contracciones. Este entrenamiento dedicado al refuerzo del suelo pélvico es conocido como ‘Ejercicios de Kegel’.

Para realizar estos ejercicios es imprescindible llevar ropa cómoda y elástica, y es aconsejable disponer de una alfombra para gimnasia puesto que las diferentes posturas las adoptaremos, de pie, sentados o tumbados.

Entrenamiento de suelo pélvico

Si nunca antes has practicado este entrenamiento, recomendamos realizar los ejercicios en el suelo, tumbados y sin forzar la musculatura para evitar posibles lesiones. Recuerda que después de cada ejercicio es necesario relajar la zona antes de continuar con las repeticiones, (10 – 15 veces).

- Comienza la práctica tumbado, con las rodillas flexionadas y los pies en el suelo. Esta postura consiste en levantar la pelvis durante unos segundos, como si los músculos tirasen hacia arriba.

- Esta vez, con el cuerpo totalmente tendido, contrae y relaja los órganos pélvicos, evitando apretar las nalgas u otros músculos para evitar una presión mayor. Es muy importante la concentración y que la respiración sea fluida y tranquila. Este ejercicio se puede practicar en cualquier sitio y desde cualquier postura para aumentar la dificultad.

- Por último, para comprobar la mejoría de los músculos, es muy recomendable practicar este ejercicio en el cuarto de baño. Intenta detener por completo la orina y suéltala de nuevo. Este mecanismo permite observar el control y la resistencia de nuestro suelo pélvico. Repítelo una vez por semana para comprobar si se están realizando correctamente los ejercicios de Kegel.

Para notar algún cambio beneficioso en tu cuerpo, es necesario ser constante y realizar los ejercicios al menos tres veces al día durante 5 minutos. Ten en cuenta que la intensidad debe ir en aumento, de manera que las primeras semanas las repeticiones sean lentas y relajadas, pero una vez controladas, pasen a ser más rápidas y largas. Cualquier ejercicio basado en la contracción y relajación de estos músculos será favorable para tu entrenamiento.

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