La dieta mediterránea es una de las mejores

La dieta mediterránea es una de las mejores

Mantener una alimentación adecuada es clave para mantener un estilo de vida saludable. Según la Organización Mundial de la Salud una dieta sana en adultos debería constar de, al menos, 400 gramos de frutas y hortalizas al día, además hay que incluir legumbres (como las lentejas o los garbanzos), frutos secos o cereales integrales. Por otra parte la OMS recomienda reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total, estos azúcares son los que se añaden a los alimentos o bebidas. Además también se requiere incrementar las grasas no saturadas y reducir todo lo que se pueda las saturadas y las grasas trans, éstas últimas a menos del 1% de la ingesta calórica total.

La Fundación Dieta Mediterránea afirma que esta dieta se puede considerar además de una pauta nutricional saludable, un estilo de vida equilibrado que engloba recetas, técnicas culinarias, costumbres, productos típicos y actividades diversas. Pero fue la UNESCO la que reconoció e inscribió la Dieta Mediterránea como uno de los elementos de la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Pero, ¿qué tiene la dieta mediterránea que la hace tan especial?

  • Para empezar dieta mediterránea no hace solo referencia a una manera de alimentarse, sino que se trata de una herencia cultural, un estilo de vida que engloba recetas, costumbres, formas de cocinar, etc.
  • Por otra parte destaca de esta dieta el tipo de grasas saludables que incluye como el aceite de oliva, el pescado o los frutos secos o la riqueza en micronutrientes que contiene, fruto de la utilización de verduras de temporada, hierbas aromáticas y condimentos, como afirma la Fundación Dieta Mediterránea.

La Fundación Dieta Mediterránea ha elaborado, junto a otras entidades e instituciones, una pirámide nutricional en la que se incluyen una o dos raciones de pan, pasta, arroz, cuscús u otros, que se aconseja que sean integrales para intentar conservar algunos nutrientes, entre ellos el magnesio, fósforo o la fibra. Además añaden que la verdura debería estar presente en la comida y en la cena, tomando dos raciones en cada momento, argumentan que la variedad de colores y texturas aportará diversidad de antioxidantes y sustancias protectoras. En dicha pirámide la fundación no olvida la importancia del agua, ya que una buena hidratación es esencial para nuestro cuerpo, aunque la necesidad varía según la edad y la cantidad de actividad física que se practique.

Algunos de los consejos que da la Fundación Dieta Mediterránea son los siguientes:

  • Hacer uso del aceite de oliva como principal grasa de adición. Es el más utilizado en la cocina mediterránea, rico en vitamina E y ácidos grasos monoinsaturados que lo dotan de propiedades cardioprotectoras.
  • Consumir muchos alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, legumbres, champiñones o frutos secos. Las verduras, hortalizas y frutas son fuente de vitaminas, minerales, además de aportar gran cantidad de agua y gracias a su contenido en antioxidantes y fibra pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
  • Una alimentación rica en hidratos de carbono como lo son arroces, pastas y cereales aportan a nuestro organismo la energía suficiente para la actividad física diaria.
  • Los alimentos frescos, de temporada y, sobre todo, sin procesar o poco procesados son los más adecuados para incluir en una dieta sana.
  • Un consumo equilibrado, de forma diaria, de productos lácteos como quesos o yogures aportan a nuestro cuerpo una gran cantidad de proteínas biológicas y minerales. Asimismo se asocia con beneficios para la salud porque contienen microorganismos vivos capaces de mejorar el equilibrio de la microflora intestinal.
  • El consumo de carne roja debe ser moderado. Un exceso de ésta puede acarrear problemas para nuestra salud. La mejor opción es incluirla como parte de otras recetas cocidas y, de forma preferencial, carne magra.
  • El pescado en abundancia y los huevos con moderación. El consumo de pescado azul se recomienda como mínimo una o dos veces por semana porque sus grasas tienen propiedades que pueden resultar protectoras frente a enfermedades cardiovasculares. Por otra parte los huevos contienen proteínas de alta calidad, grasas, vitaminas y minerales, aunque el consumo debe moderarse a tres o cuatro unidades a la semana.

Estas son algunas de las recomendaciones de la Fundación Dieta Mediterránea. Ya sabes que para mantener un estilo de vida saludable es tan importante la alimentación como el ejercicio, es por eso que no podemos olvidarnos de practicarlo: podemos hacer alguna rutina en casa o salir a caminar.

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