5 claves para llevar una alimentación sana y equilibrada

5 claves para llevar una alimentación sana y equilibrada

Llevar una alimentación saludable no siempre es fácil. A veces, el ritmo de vida actual no nos permite seguir una dieta sana y equilibrada por falta de tiempo y organización, y tendemos a comer lo primero que pillamos en la cantina del trabajo o a atiborrarnos de snacks de la máquina expendedora para intentar calmar el hambre. Sin embargo, para tener buena salud y estar en forma, además de hacer ejercicio 3 veces por semana como mínimo, es esencial alimentarse adecuadamente.

Para conseguir que la rutina no te impida llevar un estilo de vida saludable, te damos 5 claves que te ayudarán a adoptar una alimentación sana y equilibrada. ¡Presta atención, Vitalista!

1. Controla el consumo de ciertos alimentos. Lo primero que debes tener en cuenta es qué tipo de alimentos aportan los nutrientes necesarios para tu organismo y cuáles deberías empezar a eliminar de tu dieta. Carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y sales minerales van a ser necesarios para que tu cuerpo funcione correctamente, pero, ¿qué grasas y carbohidratos debes evitar? Especialmente los alimentos con grasas saturadas e hidratos de carbono simples (más ricos en azúcares refinados que en nutrientes) como las frituras, rebozados, la bollería industrial o la comida rápida.

2. Comer más frutas y verduras. Las frutas y verduras constituyen la base de una alimentación saludable gracias a su alto contenido en fibra, vitaminas, minerales y agua, aportándonos la energía necesaria para que nuestro organismo funcione a la perfección y se mantenga fuerte. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tomar cinco porciones de frutas y verduras al día, sin embargo, en España, tan sólo el 41,1% de la población admite que ingiere esta cantidad. Si te encuentras dentro del 58,9% que no come las piezas de fruta y verdura recomendadas, no tienes excusa para empezar a incluirlas en tus desayunos, meriendas y cenas.

3. Haz 5 comidas al día. Una de las mejores formas de controlar lo que comes, de mantener tu apetito a raya y de que tu estómago trabaje de manera continuada es dividir las comidas en 5 pequeñas tomas al día: la primera, el desayuno que, como bien sabemos, es la comida más importante del día; una segunda a media mañana a modo de almuerzo que bien puede ser una barrita energética o una pieza de fruta; la tercera, algo un poco más consistente que el almuerzo, pues debe darte la energía suficiente para afrontar el resto de la tarde; una cuarta para merendar (yogur o fruta), que mantenga a tu estómago entretenido hasta la hora de cenar; y, por último, la quinta, una cena ligera con la que aguantar hasta el día siguiente. Con una planificación previa de lo que tomarás en esas 5 comidas, podrás ajustar mejor los alimentos para no repetir y comer variado.

4. Bebe agua. Para mantener el cuerpo hidratado y depurado es imprescindible beber agua y reducir la ingesta de refrescos y otras bebidas azucaradas. Por ello, aunque la cantidad de agua que una persona debe beber al día depende de su peso, lo recomendable es tomar entre 1 y 2 litros.

5. Picar entre horas. En la medida de los posible, hay que intentar controlar las ansias de comer entre horas. No es fácil dejar a tu estómago rugir durante varios minutos y no calmarlo con unas galletitas o unas patatas fritas de bolsa. Sin embargo, eso es lo que no tiene que pasar. Por un lado, para evitar que esto ocurra, debes realizar las 5 comidas al día, así tu estómago se mantendrá saciado por más tiempo y evitarás la necesidad de picar algo. Por otro lado, si tu estómago sigue sin poder resistirse, lo mejor para apaciguar la ansiedad es tomar una pieza de fruta.

Pásate a un estilo de vida saludable, siguiendo estas pautas sobre alimentación y haciendo ejercicio. ¡Vitalízate!

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