Mejorando el perfil lipídico a través de la alimentación

Mejorando el perfil lipídico a través de la alimentación

A estas alturas ya hemos hablado de algunos beneficios de los frutos secos, por ejemplo que tienen grasas vegetales, generalmente insaturadas y que son buenas para nuestro organismo.

Pero particularmente, hay algunos frutos secos como el pistacho, que son tachados de calóricos, justamente por el alto contenido en grasa que contienen.  Pero el problema hoy en día no deberían ser la cantidad de grasa, si no el tipo y el lugar que ocupa en nuestra alimentación.

Por ejemplo, tenemos unos 45g de grasa por cada 100g de pistachos, un dato que no nos tiene que asustar ya que en esos 45g, no hay ni un gramos de colesterol, pero si grasas insaturadas. Por eso una ración de 20-25g de pistachos ayuda a mejorar nuestro perfil lipídico.

El perfil lípido es el nivel de lípidos en sangre, es decir el grupo de pruebas que nos miden en un análisis sanguíneo para ver el estado del metabolismo de las grasas (colesterol “bueno”, colesterol “malo”, triglicéridos…etc.) Y así ver el riesgo que tenemos de padecer una enfermedad cardio-vascular.

Hace pocas semana, un estudio publicado en la revista científica “Annals of Internal Medicine” y financiado por el Instituto de Salud de Estados Unidos, demostraba que tras un año con una dieta rica en grasa y proteínas, las personas sometidas al estudio perdieron más peso que el grupo de personas que siguió otra dieta rica en hidratos de carbono sobretodo refinados. Además mejoraron su perfil lipídico, aumentando su colesterol “bueno” que se encarga de transportar al ‘malo’ para que el cuerpo lo elimine de su interior.

Los estudios científicos hay que leerlos muy bien y valorar cada una de las dietas que se llevaron a cabo, y no dejarnos guiar por los titulares. En este caso la principal recomendación que siguieron las personas del estudio, es que debían elegir preferiblemente las grasas no saturadas (las cuales abundan en los pescados, aceite de oliva y frutos secos).

En definitiva, las conclusiones que se sacaron es que una alimentación que incluya productos grasos de buena calidad, bajos en colesterol y grasa saturadas no siempre son el principal motivo de obesidad. Si no que se trata del tipo de alimentos que elegimos.

Las grasa vegetales no saturadas, como son las que contienen los frutos secos, pueden beneficiar a nuestra salud y concretamente a nuestro perfil lipídico.

 

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