La Cuchara del mes. Marzo con À table con Carmen

La Cuchara del mes. Marzo con À table con Carmen

Marzo y la cuenta atrás de la primavera, dan la bienvenida a Carmen del blog À table! con Carmen, como nuestra Cuchara del Mes de Marzo.

Durante este mes será el blog destacado de SoyVital en el que encontraréis un montón de recetas exquisitas y sobre todo, mucho amor  por la gastronomía.

A continuación, podéis leer la entrevista que nos ha respondido Carmen, en la que demuestra sobradamente esta pasión por la cocina y sobre todo la buena mesa. ¡Que la disfrutéis!

 

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- ¿Cómo te aficionaste a cocinar? ¿Te acuerdas de cuál fue el primer plato que cocinaste?

Sin lugar a dudas, la afición me viene de niña. Los niños intentan imitar lo que ven en casa, les gusta participar, hacer lo mismo que hacen los mayores y supongo que así fue como empecé. A mis padres les gustaba cocinar, y no me refiero sólo a la cocina del día a día, sino que disfrutaban haciendo tartas, bizcochos, la paella o los dulces de Navidad y Semana Santa. A mi hermana y a mí nos animaban a colaborar: “añade la harina”, “ralla el limón”, “echa el arroz de esta forma”, etc. y estas cosas enganchan. Ahora a las dos nos gusta mucho experimentar en la cocina.

El primer plato que cociné de inicio a fin, sin contar las carnes a la plancha o los pescados rebozados, fueron unos Espaguetis con longaniza, huevo y una deliciosa salsa de tomate y orégano. Precisamente, una receta que no tengo publicada y que la solía hacer muchísimo en mi época de estudiante y “piso compartido”. Como son las cosas, me acabo de dar cuenta que debo rendir homenaje a esta receta y publicarla en el blog.

- Cuéntanos cómo una informática decide crearse un blog de cocina y el por qué del nombre.

Informática hasta hace dos años, ahora documentalista, aunque en el fondo todo tiene su punto de unión.

Tardé en tomar la decisión de crear el blog. Sabía que me iba a absorber mucho tiempo, y no me equivoqué. No exagero si digo que estuve casi dos años dándole vueltas al tema, publicando en otros recetarios, etc. Así, hasta que decidí tener mi propio rincón, con mi estilo y compartiendo lo que más me gusta: experiencias gastronómicas, viajeras y enológicas. Sinceramente, no puedo poner límites. Las aficiones se confunden y entremezclan unas con otras, y me resulta imposible definir donde comienza una y termina la otra.

El nombre del blog mitad francés, mitad español, es toda una declaración de intenciones. Soy una enamorada de Francia, de su cultura, de su arte en la mesa y de su “savoir faire”. Además, al país vecino me une algún que otro lazo familiar, así que me gusta en mis platos hacer algún guiño a la gastronomía francesa. À Table!, quiere decir ¡A la mesa! y eso es justo lo que yo pretendo que haga quien lea mis artículos, que se siente a la mesa conmigo, ya sea para compartir una de mis recetas o para compartir mi experiencia en un restaurante, en un viaje, en una bodega…

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- Explícanos tu máxima: “disfrutar de la cocina dentro y fuera de casa sin necesidad de “fuegos artificiales”.

Por una parte me refiero a lo que comentaba al principio y viví de pequeña en casa: disfrutar de lo que estás haciendo y compartir momentos con los que más quieres, porque, como siempre repito, al fin y al cabo, cocinar es una expresión de amor. De amor para y con quienes cocinas. A mí la receta que más me “engorda” es aquella en que los comensales no dejan ni las migas y me dicen, de corazón, que les ha gustado.

También disfruto del momento, cuando comemos fuera de casa. En este caso no participamos en la cocina, pero sí en la mesa y a mí me encanta conversar sobre lo que estamos comiendo, lo que nos recuerda, las sensaciones que nos produce, cómo lo haría yo, etc.

Por supuesto, “sin necesidad de fuegos artificiales”, no hace falta cocina compleja, ni cara, para pasarlo bien en la mesa. Eso no quiere decir que no me guste la cocina sofisticada, reconozco que es uno de los mejores regalos que se me pueden hacer, pero se puede disfrutar, gastronómicamente hablando, con ambos tipos de cocina.

 

- ¿Consideras que es muy importante viajar para un aficionado a la gastronomía?

Para mí, sí lo es. No concibo conocer de verdad otras culturas gastronómicas, sin experimentarlo de primera mano.

Viajar es una forma de abrirse a nuevas experiencias culturales, conocer nuevos productos, eliminar tabúes y prejuicios y dejar la puerta abierta a otras costumbres, a otras maneras de cocinar.

Los mercados se han convertido en visita obligada de cada uno de los lugares donde viajo. Imposible perderse las verduras y el pescado del Mercado de la Bretxa en San Sebastián, los embutidos y las pastas en el de San Lorenzo en Florencia, los puestos de comida preparada del Marché Président Wilson en París, las pakoras y samosas de los puestos callejeros en Jodhpur o Bombay, la sección de alimentación de los almacenes Harrods en Londres, compartir mesa en los pequeños restaurantes de comida rápida de Indonesia o Thailandia, aprender a hacer Pisco en Aguas Calientes, a los pies del Machu Picchu o “peregrinar” todos los sábados al mercado central de Valencia y dejarse llevar.

Mi cocina se nutre y vive “de rentas” de estas visitas. ¡No sabéis cuántas nuevas ideas me aportan! ¡Y cuántos “souvenirs” gastronómicos me traigo en la maleta!

- ¿Cuál es tu plato favorito con frutos secos o frutas desecadas? Cuéntanos esa receta que nunca te falla y con la que todo el mundo repela el plato.

Incorporar los frutos secos en los platos dulces es algo a lo que estamos más acostumbrados, es muy fácil añadirlos a los bizcochos y postres.

En los platos salados, sin embargo, creo que aporta mayor contraste. ¿Mi favorito? ¿Uno sólo? Difícil elegir. Prefiero que los frutos secos no estén cocinados junto con el resto del plato, simplemente que se añadan en el último momento y que mantengan su textura crujiente.

A una ensalada, con variedad de lechugas, quesos que contrasten, aliñada con una vinagreta cítrica, añádele unas avellanas, nueces o almendras tostadas y no pararé de comer hasta rebañar el plato.

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¿Un valor seguro y fácil? Un plato de pasta, con un buen aceite de oliva, tomate fresco, anchoas, unas hojas de albahaca, parmesano rallado y unas nueces troceadas. Los invitados te pedirán que por favor les guardes lo que ha sobrado para el día siguiente, y esto después de haber tomado un segundo plato, lo digo en serio.

Y sin frutos secos, nada como unos ricos Canelones rellenos de Paté Casero, al que a veces le añado algunas pasas, unas Alcachofas gratinadas rellenas de Foie Gras o un Hojaldre de Bacalao y Espinacas con salsa de pimientos de piquillo. En casa reconozco que es muy fácil triunfar porque no ponen pegas. Y cuando cocino para invitados, suelo anotar los platos que preparo ese día, el vino, los detalles, para no repetir la próxima vez. Creo que tengo muy buenos comensales porque hasta el momento nadie se ha quejado, sino todo lo contrario.

Cocinar es una expresión de amor. Queda claro, ¿verdad?

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