Avellana

 

Origen: Turquía y España

Nombre científico: Corylus avellana.

Es un árbol originario del Neolítico, de la zona del Ponto, en Asia Menor. Desde allí fue importado por los Griegos. Sin embargo, no comenzó a expandirse por la geografía española hasta mucho después de su descubrimiento, en  el siglo XIX.

Era la planta sagrada de los germanos primitivos donde se le otorgaba propiedades curativas.

El avellano suele medir entre 2 y 5 metros de altura. Se caracteriza pos tener una amplia copa, muy ramificada; hojas grandes, rugosas y aserradas; y flores colgantes de color amarillento.

Es un árbol propio de climas templados pues no es capaz de soportar largos períodos con temperaturas bajo 0 y es muy sensible a la sequía, ya que esta se traduce en importantes reducciones en la cosecha.

La humedad, sin embargo, favorece la fructificación de la avellana; la cual no se abre al alcanzar la maduración, sino que permanece cerrada hasta su consumo.

El fruto tiene forma de esfera y puede recogerse directamente del árbol, bien cuando se desprende por sí sola de su envoltorio, o bien manualmente cuando el fruto ha alcanzado su punto óptimo de maduración.

Una vez recogida, en el primer caso debe de separarse del envoltorio, lo que se consigue dejándola durante 15 días en camadas de 20 a 30 centímetros de espesor, removiéndolas cada 3 ó 4 días.

Después se seleccionan para calibrar y separa la tierra y materias extrañas y se almacenan para que pierdan humedad. Para obtener la semilla, se procede a descascarar las avellanas eliminando el endocarpio leñoso. Si además se desea un grano si piel, se calienta la avellana en un horno y después se pasa por una serie de rodillos para extraer la piel o tegumento.

Turquía es actualmente el principal productor de avellana, ya que controla prácticamente el 75% de la cosecha.

Otros países productores de avellana son: España, Francia, Italia, Rusia o Austria, que, a su vez, también se encuentran entre los principales consumidores.

Podemos diferenciar dos grandes tipos de avellanas: las Negretas y las Comunas. Las negretas se caracterizan por tener un mayor tamaño, y  una cáscara de una dureza media.

Las comunas, sin embargo, son más pequeñas y pueden tener colores que varían desde el blanco al rosado. Dentro de estos dos grandes tipos, sin embargo, encontramos muchas clases de avellanas diferentes: Negreto, Morell, Trenet, Pauetet, Capellut, Ribet, Aturiana, etc.

También destacan las variedades procedentes de Turquía (Fosa, Cakildak, Palaz, Mincane, y Tombull) y de Italia (Tonda, Siciliana, Romana, Mortarella y San Giovani).

La recolección de la avellana se debe de llevar a cabo de manera lo más rápida posible y con menos de un 7% de humedad. Su almacenamiento debe de realizarse mientras aún mantiene la cáscara y disponiéndolas en montones de poca profundidad y espesor, en lugares ventilados y protegidos.

Deben de removerse cada poco tiempo para la acumulación de hongos y una vez se ha desprovisto del endocarpio y se ha tostado el producto, si se conserva en atmosfera modificada pobre en O2, en envase no permeable al vapor de agua y en ambiente fresco puede almacenarse hasta 6 meses.

  • Es recomendable comer avellanas en situaciones de esfuerzo físico.
  • Es una buena fuente de ácidos grasos mono y poliinsaturados. La OMS establece que en la dieta entre un 30 y 35% de la energía la deben aportar los lípidos y que un 3% de esa energía deben ser ácidos grasos esenciales (linoleico y linolénico), estos dos aspectos los cumpliría con creces el aceite que aporta la avellana.
  • También es rica en proteínas, aunque para que el aporte sea completo deben de incluirse en la dieta proteínas de origen animal, cereales y legumbres. Es importante su aporte en calcio, necesario para los huesos, la coagulación, contracción muscular e impulso nervioso.
  • Presenta en su composición ácido fólico, necesario durante la gestación para el desarrollo del feto y zinc, elemento importante durante el desarrollo infantil.

La comercialización de la avellana no será posible en cualquiera de los siguientes casos:

Caundo el árbol está enfermo debido a algún tipo de líquen, Gloesporiosis, Oidio. También en caso de que haya una podredumbre total del fruto o exista un tumor en la raíz de la planta.

El almacenamiento de las plantas tras su recolecta debe llevarse a cabo en lugares ventilados y protegidos y mientras el fruto aún conserva su cáscara. Deben revolverse cada pocos días para evitar que se vean afectadas por los hongos y por último se deben separar y descartar para su venta aquellas que permanecen con la envuelta adherida.

Alimentación
  • Se pueden consumir secas y, también, tostadas como aperitivo.
  • Se emplean habitualmente en dulces como: turrón, pastas, bombones, recubiertas de chocolate, helados y también como ingredientes de salsas y rellenos en cocina.
  • Se utiliza en productos tipo muesli por presentar menos carbohidratos que otros frutos secos y por su contenido en fibra.
  • Se puede extraer del fruto aceite apto para el consumo alimentario, el cual se caracteriza por su fuerte e intenso sabor.
  • Tras molerlas y machacarlas, pueden mezclarse con agua y azúcar hasta fabricar una especie de horchata.
Otros
  • Sus hojas se pueden emplear también como alimento para el ganado.
  • Su cáscara se puede emplear para la obtención de combustible.
  • Su madera arde bien, por lo que también es usada como combustible, pero sobre todo, para la construcción y decoración de todo tipo de muebles y utensilios.

Valores por 100 g de Avellana cruda:

Energía (Kcal) 684
Energía (kj) 2827
Proteínas 14,9 g
Hidratos de carbono 14,7 g
Azúcares 4,3 g
Grasas 60,7 g
Saturadas 4,4 g
Monoinsaturadas 45,6 g
Poliinsaturadas 7,9 g
Trans 0,0 g
Colesterol 0,0 mg
Fibra 9,7 g
Sodio 0,0 g
Hierro 4,7 mg
Fósforo 490,0 mg
Magnesio 163,0 mg
Calcio 114,0 mg

 

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