Comida rápida: hay algo que debes saber

Comida rápida: hay algo que debes saber

Cuando un fin de semana disfrutas de tu tiempo libre, es más fácil que descuides tu alimentación. Al fin y al cabo, la vida son cuatro días, dicen. Pero lo cierto es que una dieta inadecuada puede hacer que la vida sean, tan solo, tres días. O incluso menos. Y uno de los factores que más contribuye a una dieta inadecuada, es la ingesta de comida rápida. De hecho, este hábito está directamente relacionado con la obesidad, un trastorno que la Organización Mundial de la Salud considera una epidemia.

Mª Dolores Moliní, Licenciada en Farmacia, aseguró en su estudio Repercusiones de la comida rápida en la sociedad que la fast food es “una comida muy consumida gracias a sus intensos sabores y su facilidad para adquirirla, si bien este tipo de alimento conlleva una serie de características nutricionales, que hacen que no sea aconsejable su consumo habitual”.

Entonces, ¿es aconsejable comer este tipo de alimentos? ¿Qué pasa si un sábado, al salir del cine, te apetece una hamburguesa? Al fin y al cabo, en España existen 3.000 locales de este tipo y es muy fácil caer en la tentación. Por no hablar del reclamo de los menús infantiles que tanto gustan a los niños. Pero no debes olvidar esta palabra: moderación. La fast food contiene un porcentaje muy alto de grasas saturadas y colesterol, y comerla con frecuencia puede ser devastador para la salud. La consecuencia más inmediata y directa es la obesidad, aunque también fomenta el desarrollo de la hipertensión y la diabetes, entre otros.

Por esta razón, recurrimos de nuevo a Moliní, quien propone en su estudio unos consejos muy útiles:

- Optar por las raciones pequeñas

- Evitar el bacon: aumenta grasas y proteínas

- Cambiar la mayonesa por la mostaza (esta última tiene menos grasa)

- Sustituir las patatas fritas o los aros de cebolla por ensaladas, que suelen contener verdura y frutos secos ricos en fibra

- Elegir refrescos bajos en calorías o agua: contienen menos azúcar

Y lo más importante de todo: no es recomendable tomar comida rápida más de una o dos veces al mes. Si este tipo de alimentación se asocia al ocio de los fines de semana (aunque también a la falta de tiempo o a lo barata que es), una opción inteligente es convertir la cocina de casa en el ocio y buscar recetas asequibles. Ya lo decía Silvia Cerezo en La Cuchara del Mes de marzo: una forma de comer mejor es participar en la preparación de los alimentos. Anímate: pasarlo genial con los tuyos y vivir más de cuatro días  está en tu mano.

¿Todavía tienes alguna duda? Puedes preguntarle a Rosa del Toro, nuestra experta en nutrición.

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