¿Comerías en casa de un desconocido?

¿Comerías en casa de un desconocido?

Cada vez son más variadas las plataformas que ponen en contacto a personas para que compartan cosas o sobre todo, servicios. Hasta hace poco conocíamos una que alquilaba apartamentos privados o habitaciones, u otra que te llevaba en coches particulares de un sitio a otro por un precio muy económico, y también otras de compra-venta de cosas de segunda mano dentro de un radio relativamente cercano a tu casa.

Pues bien, ahora existen plataformas como  EatWith VizEat, que ponen de acuerdo a través de Internet a personas que quieren comer platos diferentes o caseros en casa de desconocidos. ¿Curioso verdad?

Los anfitriones ofrecen cenas y los usuarios buscan  experiencias culinarias diferentes. Éstos pueden ser turistas que desean degustar la gastronomía local o autóctonos a la caza de nuevos sabores.

La mecánica es sencilla: los host o anfitriones ofrecen una comida en su casa o en un espacio de su propiedad y suben el menú a la aplicación, donde los comensales interesados en degustarlo al precio ofrecido hacen la reserva. En este sentido, la plataforma hace de mera intermediaria a la hora de ofrecer un espacio común en el que oferentes e interesados llegan a un acuerdo, fruto del cual se concierta una cita y se efectúa el pago, del que la empresa se queda con un porcentaje (15% en el caso de EatWith, 20% en VizEat).

Para convertirse en comensal basta con rellenar un sencillo formulario e introducir un método de pago válido, como en cualquier tienda online. Una vez registrado, el usuario sólo tendrá que introducir la ciudad en la que se encuentre y, tras clicar en el botón “explorar”, le aparecerán todas las ofertas activas disponibles. En esa pantalla el usuario podrá filtrar los resultados según el tipo de cocina que busque, el espacio que prefiera (apartamento, casa, terraza, cerca del centro, etc.), el tipo de evento (brunch, almuerzo, cena, taller de cocina…), fecha y precios.

Ser anfitrión es más complicado. Los host pasan por un minucioso proceso de selección que empieza por un cuestionario en el que se les interroga por la motivación que les ha llevado a perfilarse como cocineros, se les pide una propuesta de menú y fotografías de los platos. Si pasan la primera criba, el siguiente paso es una comida de prueba en la que algún miembro de la compañía acude a certificar que el espacio es atractivo y acogedor, que los productos son de calidad, los platos acordes a lo ofrecido y la persona que los cocina agradable.

Entre los anfitriones los hay que ofrecen una comida en su propia casa, otros que tienen un espacio habilitado para ello y también los hay que ofrecen una ruta gastronómica por la ciudad, aunque este es el caso menos común.

La diferencia entre los host de estas dos plataformas es que unos son profesionales de la hostelería y otros particulares aficionados a la cocina. En el caso EatWith en Barcelona, la ciudad española con más actividad en cenas colaborativas, el 20 % de los que ofrecen comidas son profesionales. El resto son personas que lo hacen simplemente porque les gusta cocinar y ofrecer sus platos a otros comensales, sin que ello les prive de conseguir algún ingreso extra.

¿Qué opinas de estas experiencias? ¿Te atreverías? Nosotros sin duda elaboraríamos deliciosos y divertidos platos con frutos secos y frutas desecadas.

Cuéntanos tu experiencia Vitalista!

 

 

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