Claves para entender el etiquetado de los productos

Claves para entender el etiquetado de los productos

Cuando vamos a comprar al supermercado encontramos diversos lemas en la caja como ‘sin azúcares añadidos’, ‘nueva receta baja en grasas’ y otras similares que nos pueden hacer pensar que se trata de un producto sano y nutricionalmente recomendable. Pero no siempre es así. Es conveniente dedicar unos minutos a leer el etiquetado antes de comprar los productos de alimentación y saber así qué es exactamente lo que vamos a comer.

Pero, ¿en qué debemos fijarnos? ¿sabremos interpretar la información?

  • Porción : esto puede darnos una idea del tamaño de la ración que debemos ingerir. Aunque no suele ajustarse a la realidad.
  • Grasas: el aporte total de grasas es importante y para ello, debemos atender a los gramos de grasas por cada 100 gramos de alimento, siendo siempre recomendable que el producto no supere el 30% si buscamos una dieta hipocalórica.
  • Tipo de Grasas. El predominio de grasas saturadas nos hablará de un producto desaconsejable si queremos cuidar la salud y el colesterol en sangre, mientras que un producto cuyas grasas son en su mayoría ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados será beneficioso para el organismo en conjunto. Es importante también saber si el producto contiene grasas trans, si tiene aceite vegetal hidrogenado o parcialmente hidrogenado, el producto posee grasas trans. De estas debemos huir.
  • Hidratos de carbono: también los visualizaremos por cada 100 gramos y en algunos casos, se detallan cuáles del total de los hidratos son azúcares, siendo aconsejable que la mayor parte de los productos que adquirimos no presenten más de un 10% de azúcares. Si no se describe cuáles son hidratos complejos y cuáles son azúcares o  hidratos simples, podemos remitirnos a sus ingredientes y ver si presenta azúcar, fructosa, sacarosa o miel entre sus ingredientes. Si figuran estos nombres en su lista de ingredientes es porque el producto contiene azúcares simples y deben consumirse con precaución en el caso de personas con triglicéridos altos o diabetes.
  • Kilocalorías o aporte energético: En este apartado debemos calcular el aporte energético de la ración que vayamos a consumir prestando atención a las calorías aportadas por cada 100 gramos. Algunos productos con alto aporte energético son sin embargo muy beneficiosos para nuestra salud. En estos casos debemos reducir las cantidades pero en ningún caso dejar de consumirlos.

Con esta información ya adquirida, hay otros aspectos importantes que debemos tener en cuenta:

.El equilibrio calórico de Carbohidratos (40%), Proteínas (30%) y Grasas (30%). La mayoría de los alimentos empaquetados tienen de todo, pero tienden a contener más de un macronutriente que de otro. Cuando diseñes un plato, intenta que haya de todo y, en cuanto a gramos que aparecen en la etiqueta, que haya un equilibrio en el que ganen por poco los carbohidratos a las proteínas. Las grasas, siempre con moderación, pero sin demonizarlas. Cuidado con los azúcares que son una versión de los carbohidratos y pueden ser utilizados como fuente de energía cuando el musculo está trabajando intensamente. Si tu vida física no es intensa, reduce todo lo que puedas los azúcares pues se transforman y acumulan en forma de grasa cuando no son utilizados en el momento.
.Fibra. Muchos de los carbohidratos que tomamos están muy refinados, por lo que contienen poca fibra. Pan con harinas refinadas, cereales refinados y bañados en azucares, pasta y arroz refinado. Es necesario incrementar los niveles de fibra por comida, intentando que la porción que vayas a tomar se acerque lo más posible a los 5 gramos.

Vitalista, ya no tienes excusa para alimentarte mal. Recuerda que si tienes alguna duda puedes preguntar a nuestras expertas en Nutrición.

Buen Provecho!

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