Cacahuetes, ¿sí o no?

Cacahuetes, ¿sí o no?

Cuando pides un refresco o cerveza en la terraza de un bar y tienes suerte, te obsequiarán además con un miniplato de cacahuetes. Si te fijas, suelen venir untados en aceite y sal, dicen las malas lenguas que los preparan así para estimular la sed y así conseguir que consumas más refrescos.

Por cosas como ésta se ha demonizado a los cacahuetes. He oído cosas muy horribles sobre ellos: que engordan, que si pruebas uno no puedes parar, que tienen mucha grasa y mucha sal…

Y lo cierto es que el pobre cacahuete, en sí mismo, no es tan malo como lo pintan. Cualquier fruto seco que pase por la fritura y que además se le añada sal, está aumentando sus calorías y su contenido en sal, nada que no supieras ya.

Es posible que lo que no supieras es que los cacahuetes son ricos en minerales, como el magnesio y el zinc; y en vitaminas del grupo B, vitamina E, o el ácido fólico muy importante en las mujeres, ya que interviene en el buen desarrollo del feto.

¿Y engordan? ¡Como todo lo que comemos! Junto con el resto de frutos secos, los cacahuetes con ricos en grasa sí, pero éstas son de origen vegetal, y la mayor parte de ellas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Además contienen un 27% de proteínas y alto contenido en fibra.

Por lo tanto, desde el punto de vista de nutricional este pequeño fruto seco tiene tantos beneficios como el resto de sus compañeros. Todo depende de los extras que le añaden.

Prueba a pedir tu aperitivo con cacahuetes al natural, ¡y verás el cambio!

Fotografía con Licencia Creative Commons por desegura89 en Flickr

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