Aperitivos y picoteos saludables

Aperitivos y picoteos saludables

Te ofrecemos una propuesta ideal para incluir a media mañana o en la merienda y que además te ayudará a respetar tu dieta. No debemos saltarnos ninguna comida y el almuerzo y la merienda son necesarios para llevar una alimentación correcta y equilibrada.

Una opción es tomar un yogur desnatado con frutos secos (nueces o almendras) o frutas desecadas (orejones de albaricoque o pasas son los más apropiados). Los lácteos desnatados son buenos porque nos aportan una menor cantidad de grasas que los normales o semidesnatados. Además de añadir sabor con los frutos secos o las frutas desecadas estás enriqueciéndote con ácido fólico y linoleico, calcio, zinc, vitamina A, B, y E.

El aperitivo es el tentempié que tomamos entre horas para aguantar hasta la próxima comida. Dicho así no parece nada especial, pero la realidad es que puede llegar a ser todo un placer. Lo compartimos con amigos, en pareja o en familia. Puede ser sencillo, tradicional o de autor y siempre lo acompañaremos de alguna bebida. Todo un capricho para nuestros sentidos.

De viaje

Cuando el aperitivo acompaña nuestros viajes se convierte en una forma de conocer costumbres y en un deleite de sabores diferentes. Podemos encontrar infinidad de rutas relacionadas con el aperitivo por toda la geografía española. Es popular servir pequeñas tapas como patatas fritas, frutos secos, cortezas o aceitunas. También tapas calientes como pinchos de tortilla, montaditos y calamares. La variedad y la manera de denominar al aperitivo es grande y dependerá de la zona donde nos encontremos. En la Comunidad Valenciana lo llaman picaeta, en Andalucía tapas, en Asturias chiquiteo.

Distribuye correctamente las comidas del día

Nuestra dieta ha estado marcada tradicionalmente por la realización de tres comidas al día: desayuno, almuerzo y cena. Sin embargo, la mayoría de nutricionistas aconsejan comer cinco veces diarias, es decir, sumar a las tres comidas principales otros dos tentempiés: uno a media mañana y otro por la tarde.

Las razones que dan los expertos para seguir este tipo de alimentación es que, de este modo, se reduce el apetito de cara a las comidas principales, lo que evita darnos atracones y facilita el proceso de digestión. Además, comer cinco veces asegura que el cuerpo cuente durante todo el día de la energía necesaria para realizar sus funciones.

Eso sí, los nutricionistas insisten también en que la ingesta de alimento en estas comidas ‘secundarias’ debe ser sana y moderada: bastará con una pieza de fruta o un puñado de frutos secos.

Realizar cinco comidas no tiene que ser incompatible con nuestra dieta o ser excesivo. Tenemos que elegir aquello que se adapte a nuestro estilo de vida y debemos tener en cuenta que la cantidad y el aporte nutricional estará relacionado con nuestra actividad física. Los alimentos no son buenos o malos, son nuestros hábitos los que tienen que ser saludables.

Imagen con licencia Creative Commons propiedad de Jonathan Reyes en Flickr

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