6 reglas básicas para que tus alimentos duren más en la nevera

6 reglas básicas para que tus alimentos duren más en la nevera

En muchos lugares la nevera se convierte en un almacén de alimentos donde tendemos a meterlo todo pensando que así se conservarán mejor los alimentos. Nada más lejos de la realidad de hecho muchas veces lo que conseguimos es que los alimentos duren menos y tengamos que tirar cosas que podrían haber durado semanas. Estas son las cinco reglas básicas que nos ofrece cualquier fabricante de frigoríficos:

  1. Mete en la nevera solo los alimentos que necesiten frío. Como decíamos en la introducción, el frigorífico no es una despensa. No todo vale para estar en la nevera ni se conservan mejor los alimentos. De hecho, algunos como  los tomates, las cebollas, las patatas, los ajos o el aceite de oliva pierden propiedades, aroma, sabor y aumenta el riesgo de formación de moho.
  2. Separa los alimentos unos de otros. El aire del frigorífico debe circular libremente entre los productos si queremos que se mantenga la temperatura programada. No apiles. Es preferible comprar menos cantidad cada vez si no caben bien los alimentos en la nevera.
  3. Cada tipo de alimento tiene un sitio adjudicado en la nevera en función de la temperatura que necesita. Consúltalo en este post.
  4. Cuida las frutas y verduras de forma específica. No todas las frutas necesitan refrigeración. De hecho algunas como los plátanos con piel se deterioran en la nevera y las manzanas liberan un gas que acelera el ritmo de maduración de otras frutas por lo que es recomendable colocarlas por separado.  En el caso de las verduras, lo mejor es envolverlas y no lavarlas hasta el momento de cocinarlas ya que de otra manera se acelera su deterioro.
  5. Congela los alimentos que no vayas a consumir pronto. La congelación es la mejor forma de frenar el desarrollo de microorganismos responsables del deterioro de los alimentos. Una buena congelación pasa por envasar bien los alimentos, en envases herméticos o envoltorios que los protejan de posibles contaminaciones. Es recomendable congelar por porciones, anotar la fecha de congelación, y que este proceso sea lo más rápido posible.
  6. Descongela de forma adecuada. Para evitar la contaminación de los alimentos debemos descongelarlos en la nevera y no a temperatura ambiente. Si lo hacemos en el microondas debemos hacerlo en piezas pequeñas para que el proceso resulte más efectivo.

Por último, recuerda hacer la compra con cabeza. Lo mejor es programar las comidas que vamos a hacer en los próximos días y no abusar de los “por si acasos”. Si surge algo inesperado siempre podemos salir y comprar lo necesario en la tienda más cercana.

Recuerda tener siempre en la despensa frutos secos y frutas desecadas que además de aportar importantes beneficios a nuestra salud si los incorporamos a nuestra dieta habitual, también pueden sacarnos de algún apuro en caso de tener que preparar un aperitivo o almuerzo para una visita inesperada.

Suerte vitalista!

, , , , ,