5 errores frecuentes en la alimentación familiar

5 errores frecuentes en la alimentación familiar

El estrés y la falta de tiempo pueden hacer que la alimentación de tu familia no sea todo lo buena que debería. Muchas veces se comenten errores por simple desconocimiento, pero es lógico: las preocupaciones del día a día quitan tiempo a la reflexión. Por esta razón, traemos cinco errores frecuentes que las familias cometen en su alimentación. Conócelos, evítalos y da la bienvenida a los buenos hábitos.

1. Saltarse el desayuno. La primera comida del día debe aportarnos los nutrientes que necesitamos para comenzar con la actividad de la jornada. Un desayuno ideal debe combinar pan, frutos secos, cereales, aceite de oliva virgen, huevos, queso, atún, frutas, embutidos magros o yogur. Además, es importante la ingesta de líquidos: zumos, agua, infusiones, leche o bebidas vegetales, como la leche de soja. Un buen truco para aquellas personas que por las mañanas tienen poco tiempo, es prepararlo para llevar. En forma de bocadillo y piezas de fruta, por ejemplo.

2. Picotear. Aunque el picoteo en sí no es malo, siempre y cuando se descuenten esas calorías de las comidas principales, hay que tener precaución. Los snacks contienen una gran cantidad de azúcar y grasas saturadas, que pueden ser perjudiciales. Es importante establecer unos hábitos saludables y que los niños (también los mayores) aprendan a cumplirlos.

3. Los refrescos con azúcar. Este tipo de bebidas contienen una alta cantidad de energía que, en muchas ocasiones, no tenemos en cuenta. Las necesidades calóricas deben cubrirse con alimentos que también aporten vitaminas, minerales y antioxidantes, por no decir que las bebidas azucaradas suponen un riesgo real en la aparición de la diabetes.

4. Mucha carne y poca verdura. Basta con echar un vistazo a la pirámide alimentaria para comprobar que la ingesta de verduras debe ser mayor que la de carne. Los cardiólogos de la Fundación Española del Corazón advirtieron en julio de 2014 que los españoles consumen demasiada carne, lo que contribuye al desarrollo del colesterol, la diabetes y la obesidad.

5. La comida rápida. Y no hablamos solo de los alimentos que sirven los restaurantes de comida basura. Los carbohidratos de rápida absorción también se encuentran en otros productos como los precocinados, la bollería industrial o la pasta y el arroz muy hechos. Son baratos y tienen un gran sabor, pero contienen una cantidad de azúcar importante. Consumirlos de forma ocasional, y en circunstancias excepcionales (fines de semana, celebraciones…) es la mejor opción.

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