3 razones por las que debes comer nueces de macadamia

3 razones por las que debes comer nueces de macadamia

La nuez de macadamia es un fruto seco cuyos orígenes se sitúan en Australia. Para ser más concretos, las zonas primitivas de la macadamia son el sudeste de Queensland y el norte de Nueva Gales, dos regiones con un clima muy húmedo.  Los investigadores creen que los aborígenes ya comían esta semilla hace miles de años y  la llegada de exploradores europeos desencadenó su expansión por todo el mundo.

Esta propagación, se debe, en primer lugar, al aporte energético de las nueces de macadamia. Aquí tenemos la primera razón. 100 gramos de este fruto seco aportan 785 kcal al organismo. Es un alimento ideal para personas con una actividad física intensa.  Que necesiten proporcionar a su cuerpo el combustible que le permita funcionar.

Segundo motivo: su gran aporte de grasa monoinsaturada. ¿Qué quiere decir esto? Que la macadamia puede ayudarte a mejorar los niveles de colesterol en tus arterias, gracias a que el 88% de su composición está formada por este componente.

Tercera razón: se parece (mucho) al aceite de oliva. Eso quiere decir que aporta al organismo una cantidad importante de ácido oleico. Y como ya sabrás, el oro líquido tiene numerosos beneficios para tu salud. En especial, para tu corazón.

Si estos tres argumentos te parecen insuficientes para coger un puñado de macadamias y llevártelas a la boca, debes saber que este fruto seco también aporta minerales como hierro, fósforo, magnesio y calcio. 

Es el momento de mancharse las manos y ponerse a cocinar: ¿Qué te parece esta ensalada de mango y aguacate con macadamia? ¿Y este helado de vainilla, chocolate blanco y nueces de macadamia?

Imagen: CIAT

, , ,