10 consejos para evitar la salmonelosis este verano

10 consejos para evitar la salmonelosis este verano

La salmonelosis es una de las enfermedades de transmisión alimentaria que más se registran en verano y que son consecuencia directa del calor. Para evitarla debemos tomar una serie de precauciones a la hora de adquirir, transportar, almacenar y preparar los alimentos.

Las personas contraen la salmonelosis al consumir alimentos contaminados de origen animal, principalmente huevos, carne, aves y leche, aunque también se han vinculado otros, como hortalizas contaminadas por estiércol. Además, puede transmitirse entre las personas por vía fecal-oral.

Los síntomas de la enfermedad comienzan a manifestarse entre 6 y 72 horas después de la ingesta de salmonella, y la enfermedad dura entre 2 y 7 días. Generalmente se caracteriza por fiebre alta, dolor abdominal, diarrea, náusea y, a veces, vómitos. Sin embargo, en algunos casos, particularmente en niños pequeños y en ancianos, la deshidratación causada por la enfermedad puede ser grave.

Los expertos nos recomiendan una serie de medidas para evitar la enfermedad:

  1. -Entre ellas destacan la cocción completa de algunos alimentos.
  2. -Comprar los alimentos en establecimientos sujetos a un control sanitario periódico.
  3. -Aislar los alimentos antes de guardarlos en el frigorífico con aluminio o plástico de uso alimentario, tarteras o similares
  4. -No situar juntos los crudos y los cocinados. Los alimentos ya cocinados deben situarse siempre por encima de los crudos como carnes o pescados, con el fin de que estos últimos, en el caso que goteen, no contaminen a otros.
  5. -Utilizar antes los alimentos que lleven más tiempo en el frigorífico o la despensa.
  6. -No guardar los alimentos cocinados más de 3 o 5 días, y enfriar rápidamente después de su preparación los que no precisen cocinado tales como ensaladillas, marinados o ensaladas si no se van a consumir de inmediato.
  7. -Tener especial cuidado con salsas que lleven huevo y con las mayonesas, ya que son alimentos frecuentemente implicados en la aparición de este tipo de enfermedades. Para su elaboración hay utilizar huevos frescos, sin fisuras ni rotos y limpios.
  8. -La temperatura máxima de conservación de este tipo de alimentos será de 8° C hasta el momento de su consumo y nunca hay dejarlos a temperatura ambiente. El plazo máximo de conservación es de 24 horas a partir de su elaboración.
  9. -La higiene de manos es muy importante: se tienen que lavar con agua, abundante jabón y cepillo de uñas antes de comenzar a manipular alimentos, después de ir al aseo y siempre que sea necesario.
  10. -Se deben conservar en perfecto estado de limpieza todas las superficies y utensilios que se vayan a utilizar. Además, los manipuladores profesionales de alimentos deben notificar inmediatamente a sus empleadores todo episodio de fiebre, diarrea, vómito o lesiones cutáneas infectadas y visibles.

Este verano, cuídate!

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